El Dream Team empató con recital en la 1991-92, en 2006 perdonó con otro 0-0 y en 2012 ganó al Benfica
El nuevo estadio nació en 2003 sobre el solar del antiguo, que llegó a los 137.000 hinchas
Posiblemente a los culés ‘millennials’ les suene a chino hablar de una final con palos cuadrados y del Benfica como rival pero al barcelonista curtido en más batallas aludir al club lisboeta le trasladará inevitablemente la mente a la Copa de Europa perdida (3-2) en Berna en 1961. Y será en su estadio donde se jugará el Barça el viernes sus opciones de acceder a semifinales de esta Champions League ante el Bayern. En caso de ganar, jugaría la semifinal el miércoles 19 en el José Alvalade, propiedad del Sporting, contra Manchester City u Olympique Lyon, con el deseo de regresar a Da Luz el domingo 23 para la gran final.
Oficialmente llamado Estádio do Sport Lisboa e Benfica, no ha sido esquivo para el Barça tanto el nuevo, inaugurado en 2003, como el antiguo y suma una victoria y dos empates en tres visitas con dos goles a favor y ninguno en contra. Invicto e imbatido, por tanto, aunque podría haber sido un pleno de triunfos con una mayor efectividad.
Hay que remontarse a la liguilla de la 1991-92, primera temporada en que la Copa de Europa adoptó tal formato, para recordar el estreno en el viejo Da Luz, que llegó albergar a 137.000 hinchas. El Dream Team de Johan Cruyff empató (0-0) pero las crónicas relataron un recital de fútbol con un rondo interminable no rubricado con goles. El 2-1 de la última jornada en el Camp Nou selló el pase a la memorable final de Wembley.
Pasaron 14 temporadas hasta la segunda ‘orejona’ del Barça y también con el Benfica en el camino, esta vez en cuartos y ya en el nuevo Da Luz, construido en el solar del antiguo para la Eurocopa-2004 con un coste de 120 millones y una capacidad de 66.500 asientos. El equipo de Frank Rijkaard perdonó lo que no está escrito saliendo milagrosamente con un 0-0 de Da Luz que obligó a sufrir lo indecible contra el Benfica de Ronald Koeman. Tras el 1-0 de Ronaldinho, Simao falló ante puerta y Eto’o acabó con la agonía en el 89’.
Y en la Champions 2012-13, nuevamente a Da Luz con un 0-2 sellado por Alexis Sánchez y Cesc Fàbregas tras sendos pases de Leo Messi, que solo jugó allí ese día con Tito Vilanova como técnico. Un año y medio después, eso sí, Da Luz vio levantar la Champions al Real Madrid, ausente en esta Final Eight, ante el Atlético.
En cuanto al Bayern, tampoco ha perdido en Da Luz: dos empates y un triunfo en el antiguo y una victoria y unas tablas en el nuevo.